Sangre y sudor (pero no lágrimas)

Domingo, el día del señor. Si pensabais que aquí los domingos todo el mundo va a la iglesia, como en los Simpsons (yo también lo pensaba, tranquilos), estáis equivocados. Al menos yo no he visto a mucha gente acercándose a la Iglesia; puede que sea porque no miro a la hora adecuada, pero bueno.

Una de las Iglesias de Fort Kent

Fin de semana, y día de descanso (parcial, eso si; tenemos que hacer trabajo individual) en los 10 días de condicionamiento de pretemporada del equipo. No sé cuantos kilómetros (o millas) habremos hecho corriendo, pero no han sido precisamente pocos. Os cuento:

PRIMER DÍA


El nerviosismo se respira en el ambiente. Cuando llego al gimnasio, 30 minutos antes de la hora acordada, ya está prácticamente lleno. Estan todos, unos estirando, otros corriendo y tirando, otros simplemente sentados con los cascos de su IPod puestos y moviendo la cabeza al ritmo de la música. Llego, me cambio y me pongo a tirar un poco. El reloj está encendido, y tiene la cuenta atrás de los minutos que quedan para empezar. Cuando quedan 15 minutos, el entrenador entra en el gimnasio grapa un folio en el corcho. Inmediatamente, todo el equipo va a mirarlo: La planificación del día.

Al parecer, estaciones y suicidios es lo único que entiendo. Todas las demás cosas no sé a que se refiere o cual será su equivalencia al español, así que tendré que esperar a que lo hagamos.

La cosa empieza fuerte, y durante los primeros 45 minutos realmente lo paso mal. Estaciones con flexiones, saltos a tablero, saltos laterales o saltos en escalera, abdominales, desplazamientos laterales… 45 segundos cada una, dos vueltas. Después de las estaciones, suicidios. 5 suicidios en 5 minutos (para el que no lo sepa, un suicidio, ruso, o linea, consiste en tocar todas las lineas del campo, empezando desde el fondo. Es decir, fondo, tiro libre, fondo, medio campo, fondo, fondo contrario y fondo para acabar). Se empieza a correr cada vez que pasa un minuto. Es decir, si tardas 30 segundos en hacer el suicidio, tienes 30 segundos para descansar. Parece fácil, pero se va juntando y los dos últimos cuestan. Anyway, aguanté (con un ligero mareo)

Tras esto empezamos con algunos ejercicios con balón y las pulsaciones bajaron. Empecé a recuperar bastante y el resto del entrenamiento (menos el último ejercicio) fue yendo bastante bien. A estas alturas un par de compañeros habían abandonado ya, y uno vomitó (y no fui yo!).

Al final, tras jugar un poco, el último ejercicio antes de acabar. 8 sprines banda a banda en 30 segundos. Matador. Pero, teniendo la certeza de que es lo último, siempre se da el 100%. Así es como se mejora fisicamente.

Tras terminar, estiro un poco (soy el único que lo hago, los demás deben ser superhombres) y vamos todos a la cafetería a comer, porque cierran en media hora. Luego a casa, una ducha, un poco de deberes, y a dormir. No hay ganas de más

SEGUNDO DÍA


La mañana nunca es agradecida, pero hoy mucho menos. Me duele todo el cuerpo, pero que le vamos a hacer. Hay que ir a clase (por suerte, los martes a las 9:30 en vez de a las 8…) y no queda otra. Además a lo mejor me dan la nota de sociología, que ya hay ganas de saber como ha ido mi primer examen en USA. Por desgracia, todavía no tienen las notas, así que nada. La mañana transcurre sin nada especial, hasta que llega la hora de entrenar, otra vez.

El esquema del entrenamiento vuelve a ser el mismo, solo que incrementando un poco la intensidad, y esta vez nadie vomita ni se queda fuera. Todo va bastante normal y empezamos a meter algo de tactica de equipo, relativa a jugar 4 abiertos y 1 dentro. Nada nuevo para mi. Por suerte, comienza a probarme jugando de exterior además de interior. Espero que la tónica siga así porque, pese a que, según ha dicho, vamos a jugar 4-1, siempre es mejor tener la posicion exterior determinada. Por si acaso.

Canadian guys at the caf. Emiliano y Jan, de izquierda a derecha.

Por supuesto, tras entrenar, a la cafetería. A ver si vamos haciendo equipo y nos integramos unos con los otros. Y, aunque la comida diste bastante de ser buena, nos ponemos como gochos, que después del deporte hay que recargar energías. Como dice Emil, sacando bola en sus bíceps, mientras intenta ligar con las trabajadoras cada vez que vamos al Subway: “We gotta feed the machine, baby!” (aunque la suya sea de un par de generaciones superior a la mía jajaja)

TERCER DÍA


El miércoles no puede llamarse condicionamiento ni trabajo físico. Lo siento, pero no. A diferencia de todos los demás días, este el entrenamiento era de mañana, a las 9 más concretamente. A mi no me disgusta ese horario, la verdad. Hay que madrugar, pero luego tienes todo el día libre. Pero lo de madrugar no se lleva mucho por aquí, al parecer (y eso que a mi me encanta dormir). Nos presentamos 7 en el entrenamiento. 7 de 14. 50%. 2 se quedan dormidos, 3 están fuera por lesión, y los otros dos desaparecidos en combate.

Total, el día mas flojo de toda la pretemporada, seguro. Ni siquiera alcanzamos la hora y cuarto de entrenamiento. Frescos como lechugas al acabar. El entrenador se reune con los que se han quedado dormidos, y luego nosotros hablamos con ellos. Sinceramente, creo que esto es lo único que puede jorobar el año, la ausencia de disciplina. Esperemos que se resuelva, porque sería un problema bastante grave quedarnos sin un par de jugadores. Significaría más minutos, es cierto, pero perderíamos potencial y fondo de banquillo, y, al final, lo que cuenta es el equipo.

Aprovechando que teníamos toda la tarde libre, Jan, Emil y yo nos fuimos a Edmundstone Ville, un pueblo/ciudad a 20 minutos de la frontera, pero en Canadá. Al parecer alguien les había dicho que ahí había más tiendas de deporte que en Fort Kent (lo cual no es muy difícil), y como necesitabamos algo de ropa, fuimos para allá.

El trayecto no se nos hizo muy largo, mientras buscábamos emisoras que valiesen la pena en la radio canadiense, y observábamos el paisaje. En la foto no se aprecia muy bien, pero en esta época del año se despliegan unos colores increíbles, parece que esté pintado: Árboles amarillos, rojos, naranjas, marrones, verdes… Un auténtico espectáculo. La verdad es que esta parte de de Canadá y Estados Unidos es muy bonita en lo que a la naturaleza se refiere.

Llegamos a Edmundston y echamos unas fotos, para tener un recuerdo. Emil se ríe de mi; “¿Para que te traes la cámara? No es como si estuviéramos en Montreal, o algo así”. Claro, el vive ahí al lado, no a miles de kilómetros.

Edmundston

“You look like a fu***** tourist, bro!” (Pues si, un poquito)

Nos pasamos 20 minutos buscando un footlocker o algo por el estilo, pero no encontramos nada, así que cogemos el coche y nos damos una vuelta por la ciudad.

McDonald’s, Wendy’s, Boston Pizza (aquí terminaremos merendando)… Pocas tiendas.

Un edificio grande llama nuestra atención. Universidad de Moncton, o algo así. “Es pronto todavía, así que ¿por que no vamos a conocer universitarias canadienses?” (Emil, quien si no)

Dicho y hecho, Jan aparca el coche en el parking de la universidad, y nos metemos dentro. Vamos hasta la cafetería, pero no hay ni chicas, ni chicos. La universidad parece estar vacía; eso sí, se nota que es cara, cara de cojones (y grande).

Menudas salas comunes se gastan los canadienses, tú.

Echamos un vistazo por todos y cada uno de los pisos, hacemos un poco el bobo y saludamos solemnemente a los profesores y los compañeros de Universidad, y, una hora después y sin haber encontrado nada interesante, decidimos irnos, no sin antes pasarnos por la biblioteca (lugar en el que, como todo el mundo sabe, se hace de todo menos estudiar. Bueno, venga, algunos vamos a estudiar, no hay que generalizar, pero ya sabeis…). Craso error. La biblioteca cerrada, de reformas. Parece que hemos elegido un mal día para venir de visita.

Así que cogemos el coche y decidimos ir a comer algo de “real food”. Boston Pizza y Wendy’s están juntos, pero al final nos decantamos por Boston Pizza. Yo no tengo mucha hambre, así que solo me pido unos Raviolis (que están bastante buenos, por cierto), pero mis dos amigos se meten un menú entero. Pasamos un buen rato y hacemos unas cuantas averigüaciones. Os pongo en antecedentes: Desde hace unos días estoy recibiendo mensajes de texto de gente que no conozco en mi nuevo movil estadounidense. Uno de ellos es de un mujer que me dice que un tal Chris le ha disparado con una pistola de aire comprimido, y que va a pedir una orden de alejamiento. Imaginaos mi cara.

Así que decidimos llamar al número e intentar enterarnos de que es lo que pasa. Pero, sin saber como, acabamos hablando con la mujer e intentando convencerla de que se siente a hablar con Chris que seguro que pueden arreglarlo. Surrealista.

Tras los dos platos de Emil y Jan, llega la hora del postre. Lo mejor, siempre.

Deliciosa

Y llega el momento de pagar. Y es en estos momentos cuando me doy cuenta de que todavía no entiendo el inglés tan bien como me gustaría. Nos traen la factura, y, pese a que ya se que el tema de la propina aquí funciona diferente que en España, hablando con Jan y preguntándole cuánto he de dejar de propina (la factura asciende a 26 dólares), el me responde “Thirty”.

¿?¿? Yo, ojiplático, le pregunto que si me está tomando el pelo. Pero el insiste en que no: “You have to pay thirty”. Yo empiezo a preocuparme, y a pensar si es normal que tenga que dar mas propina de lo que me cuesta la comida, si en vez de thirty me esta diciendo thirteen (lo cual también me parecería una exageración) o si simplemente me está tomando el pelo.

Tras un poco mas de conversación acalorada, llego a la conclusión de que lo que me está diciendo es que debería pagar 30, pero en total, con la propina incluida. Uf, menudo alivio. Eso ya es bastante más normal, y no dista tanto de lo que se suele dejar en España. Dicho y hecho.

Total, que volvemos a Fort Kent a tiempo para ver el partido de soccer de las chicas de la uni (quienes terminan ganando 6 – 2 o algo así), con 30 dolares menos, un par de kilos más y nada de ropa. Pero nos lo hemos pasado bien.

CUARTO DÍA


Como de costumbre, llego media hora antes al gimnasio. nada nuevo, para calentar juego un poco con Jan, el pivot canadiense, un uno para uno. En una de estas,va a entrar y yo salto para poner el tapón mas grande del siglo, digno de los highlights de la NBA. Pero, cuando estoy sobrevolando los cielos, me doy cuenta de que es solo una finta. El mundo se vuelve del revés cuando siento como pierdo el equilibrio en el aire al caer encima de su espalda, y luego todo se vuelve negro mientras siento algo chocar contra mi cráneo.

Cuando abro los ojos veo a todos los del equipo alrededor de mi, y siento un dolor agudo en la parte derecha de la cabeza. Veo un poco borroso, y estoy tumbado en el suelo. Me llevo la mano al punto del que viene el dolor y me la miro. Sangre. Mierda. La fisio llega y les dice a todos los del equipo que se separen, y comienza a hablarme. Estoy un poco bloqueado, todavía mirándome la mano, pero entiendo lo que me dice. Me pregunta que en que año estamos, y me pide que lea lo que pone en la bandera de la pared. Todo bien, por suerte. No me voy a quedar tonto de esta.

Me levanto con ayuda de la fisio y, aunque temblorosas, las piernas responden. Me llevan a la sala de curas, y me curan la cabeza. No hay grapas ni puntos; me ponen una especie de pegamento. Supongo que saben lo que hacen, así que no me quejo. Además estoy todavía demasiado aturdido como para poder decir algo. Luego, cuando llegue a casa, me daré cuenta de que parezco el de algo pasa con Mary, pero, mientras tanto, cuando terminan de curarme y me doy cuenta de que todo está en su sitio, salgo y me uno al entrenamiento. Todo va bien, pese a mi cabeza, y aunque acabo cansado, acabo contento porque hemos trabajado bien, y no he vuelto a tener dolor de cabeza o algo por el estilo.

Al terminar, voy a la cafeteria corriendo, y vuelvo al gimnasio, ya que me toca trabajar 4 horas (ya os contaré mas sobre mi trabajo pronto!).

Cuando termino, llego a casa, me ducho y me lavo la herida con cuidado, y me acuesto. Es todo lo que me apetece.

QUINTO DÍA

Me levanto a las 9:25. Me duele todo el cuerpo y un poco la cabeza, pero ni he sangrado ni he perdido la memoria ni nada. Así que de lo malo malo, todo va bien. Me visto y me voy corriendo a clase (por suerte está a 15 segundos de la puerta de mi casa). Cuando llego (el último y cuando ya ha empezado, y con una cara de muerto inquientante) la profesora me dice que is me acabo de levantar. Contesto afirmativamente, y toda la clase se ríe. Me encojo de hombros mientras me espatarro en la primera silla que encuentro y cojo aire. Estoy realmente muerto, no voy a volver a saltar al tapón en mi vida (mentira podrida)

La profe de sociología al fin tiene nuestros exámenes corregidos, y nos los da. Dos A’s en toda la clase, nos dice antes de entregárnoslos, y eso que el examen había sido bastante fácil (al menos a mi me lo había parecido). Pero claro, solo 2 sobresalientes en una clase de 20, y no piensas que pueda ser el tuyo. Pues lo era. Uno mío y otro de mi amigo Jan (si, el que casi me mata). El día va mejorando.

biblio

Las visitas diarias a la biblioteca dan sus frutos (En serio!)

Después de sociología tengo inglés, la mejor clase de todas, sin duda. Así que mi ánimo va mejorando, y, al final, cuando llega la hora de entrenar, lo doy todo de nuevo. Y eso que es de lejos el entrenamiento mas duro de toda la semana. 16 lineas de banda en 1 minuto, para terminar. Solo 4 lo terminamos a tiempo, y la cabeza te da vueltas, puedo asegurarlo. Pero sienta taaaan bien cuando recuperas el aire…

Otra vez me toca trabajar, así que aprovecho y cuando no hay mucha gente hago algo de pesas, y termino tirando 100 triples antes de cerrar el gimnasio. Luego me voy a casa, ceno algo ligerito, y para la cama. Mañana empieza el fin de semana, y hay que descansar. Además todavía tengo algún dolorcillo fruto del chichón en la cabeza, y es mejor que me recupere.

A todo esto, empieza a hacer frío. Pero del de verdad. No se si faltará mucho para las nieves… Mañana vuelve a ser lunes, y siguen los entrenamientos. En 14 días empezamos en serio, así que vamos a ver si acabamos de ajustar (o empezamos)

¡Un saludo a todos desde Fort Kent!

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6 comentarios

  1. Raque

    A mi no me engañas, esa foto de la biblioteca es un posado!!!!!!!!!!!!!!

    octubre 4, 2010 en 5:22 am

  2. Edwin Jackson

    Parece que deportivamente (al menos a nivel físico) y académicamente te está yendo muy bien. Habrá que ver cómo te va el ocio abril y mayo sin temporada…

    octubre 4, 2010 en 2:10 pm

    • Si, de momento todo va bien. Un poco cansado pero es para lo que hemos venido. Del ocio de momento no hay mucho problema, aunque ya veremos, como tu dices, cuando acabe la temporada. De todas formas todavía queda mucho para eso, por suerte.

      Un saludo!

      octubre 13, 2010 en 12:35 am

  3. CoreyBrewer19

    Vamossss!!!

    octubre 8, 2010 en 6:22 pm

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